30.11.05

::: cualquier cosa :::

28 de Noviembre del 05 (el dos mil no se dice), mientras las estrellas hacían overbooking en un cielo sin fronteras darfuniano, la que escribe enroscaba pies y manos en una sillita de malla elástica color Atlético de Bilbao, a la espera de cometas y constelaciones, de deseos (que se cumplan por favor), de meteoritos chinos y de una gran Osa Mayor. Después de atravesar ese mismo cielo horas atrás en un pájaro metálico monoplaza con capota UN, de saborear un chai helado en los taburetes divertidos con bigote 4 patas del mercado, de sentir un escalofrío divertido al ver de nuevo a Hiaki, Fred, Esther y sus satélites-walkitalki-protocolos de seguridad bien aprendidos en los bolsillos, de chequear mi correo y que él estuviera allí (en formato sobre sin abrir), y de conducir a Peter Pan por los baches duna de la ciudad, la que escribe se sentaba por fin a contemplar un cielo sin fronteras overbooking darfuniano. En aquel breve instante Venus parpadeaba inquieta y se la veía, desde mi trinchera, pequeñita y melancólica, aturdida y sosegada, una super star africana. Y fue entonces cuando ocurrió. El viento se hizo huella y la blanca de aires alocados pensó. Pensó dos cosas. La primera cosa que la blanca de aires alocados pensó fue: A Super Zz Pancho y a su amiga Gertrudis en descuido descuidado olvidé en la tercera balda del congelador. Y. La otra cosa que pensó perdida como estaba entre una gran confusión fue: “si te piden matrimonio en sueños... eso .. ¿eso cuenta?”. 29 de Noviembre del 05 (el dos mil no se dice) cuando el silencio se recogió las faldas y trepó por las paredes con grietas de la habitación, cuando todos miraban al teclado porque ya no queda tiempo para mirar al cielo sin fronteras darfuniano, la que escribe, en un alarde de latin pasión, subió el volumen de su mp3 radio y sucedió. Cabecitas aturdidas se elevaron como chupa-chups cuello jirafa por encima de sus pantallas. Túnicas blancas con gorrito de ganchillo ladeado y sus parejas telas coloridas africanas ronronearon juntitas, como avergonzadas, el baile del deseo y puedo, entonces quiero. Super Zz Pancho me miró inquieto, de refilón, como buscando una sencilla explicación. Una avispa obrera a rayas taxi voló. Y el burrito de un solo rabo relinchó: iihhaa!!. Y de “Saint Etienne” y su canción SYLVIE “ Sylvie, girl, I’m a very patient person,But I’ll have to shut you down, If you don’t give up your flirting. Leave him alone, ’cos I know he loves me… Over and over and over and over again..” llenó con su ritmo eighties los confines de un jardín descuidado. Y las flores margaritas violeta se despeinaron, cuando alguien estiró su mano y me invitó a bailar. A reír sin miedo, a su lado. Y ocurrió. Chupa-chups cuello jirafa sin pantalla a la que teclear, túnicas blancas con gorrito de ganchillo ladeado y sus parejas telas coloridas africanas, se lanzaron y movieron sus piececitos alocados, desprotegidos, ante un cielo infinito darfuniano. Lo que duran 5 minutos. A un ritmo frenético, descontrolado. Con la ventaja del tiempo a nuestras espaldas. Sin preocupaciones. Sin ser conscientes de absolutamente nada. Riendo a carcajadas. De vuelta a casa sabía lo que sucedería. Zz Pancho me esperaba. No fue culpa mía -mi cuerpo diminuto se explicaba- mas bien fue como una peonza que salió enloquecida de mis manos, asustada como estaba de un miedo nauseabundo silencioso. Con una avispa obrera a rayas taxi. Con un burro relinchos iiihaa!!. En un país donde el cielo darfuniano invita a olvidarnos, lo que duran 5 minutos, de las balas y soldados, de los niños mal nutridos, del caos que respiramos, de los financiadores sin dinero y de los americanos, de carreteras cortadas con cartelito escrito a mano: “non go areas”, de hélices aspa que giran en un helicóptero “no estamos armados”, de UN y su OCHA y su ECHO, de dos mil campos de refugiados, de las violaciones a los derechos humanos. Y sí, de la frustración en cada paso. A cada paso. Y sí, es un hecho. Lo siento. No fue culpa mía Pancho.

28.11.05

a TU lado



Hoy te escribo desde aqui. (aunque no quieras)

Una de esas interminables conversaciones entre 6 capas de mantas y besos. De mimos. De días especiales que nos debemos. Hoy te escribo desde aqui cuando mis pies desean estar allí contigo. Soñándote despierto. Apretando fuerte tu mano y decirte: Ha salido el sol Manu, vamos a por un helado. Me gusta cuando pintas garabatos Picasso en zapatillas All Star. Y pones esa cara lobo que da tanto miedo. Me gusta tu mano en mi mejilla camuflando esas lágrimas a las puertas del AVE. ah si, y que te pierdas (que te pierdas para encontrarte).
Hoy te escribo desde aquí.
Porque jugaste conmigo al molinillo de viento y te enamoraste de mi aplauso en Lisboa. Porque cuando me abrazas pierdo la postura y me hago miniatura. Porque sin esperarlo entraste en mi vida por una ventana chiquita de hombre verde lindo. Y si, por eso hoy desde aquí te escribo.
Feliz Cumpleaños Manu.
Siento no poder estar a tu lado.
Te quiero. mÜcho. Te espero. Siempre. LaÜ


25.11.05

de como Super Zz Pancho lo quiso intentar y Gertrudis sabía no lo conseguiría.



fiiiuuuuuu.....CrAAShhhH!!!!!!!
Gertru: "¿estas bien?"
Super Zz Pancho: " ....rrrggg#kk..."
Gertru: "...te lo dije... Super Zz Pancho sin su capa no puede volar..."
Super Zz Pancho: " jo "
Gertru: "... eres un superhéroe chapado a la antigua Zz... "
Super Zz Pancho: " jo "
Gertru: " tranquilo, lo superarás"

24.11.05

23 de Noviembre del 05 (el dos mil no se dice)

Julieta Venegas en formato mp3 (track 2) me susurraba “ ...dime si tu quisieras andar conmigo, oh,oh,oh, cuéntame si quisieras andar conmigo...”. atrapada como estaba en la sala de espera del Yastabshiroon Medical Center. Sé que Julieta solo pretendía hacerme sentir bien, mientras la enfermera miss me-cago-en-tó-lo-que-se-menea abría expedientes con tachones, entornaba puertas a base de puertazos, sacaba vías, contestaba llamadas y ofrecía té sin azúcar. Los bracitos ventilador de techo movían un aire cargado de aromas varios: un perfume acatarrado, medicinas anti-males, un sudor sobaco persistente al roll-on, unas babas bebé y dodotis pis, pollo re-frito y helado de mora con sirope de chocolate. Los bracitos ventilador acunaban mis miedos, con cada achuchón de viento la que escribe bajaba su fiebre. La Venegas saltaba de track en track como si fuera una pulguita jubilada en un colchón Pikolín de muelles mullidos elásticos. Julieta tenía un buen día, eso se lo noté desde su primer track. El mío, hasta donde llegaba la memoria, estaba resultando el peor de todos los chascos. Alguien olvidó apagar la TV. Mi primer niño africano Síndrome de Down apareció por la puerta cogidito como iba del brazo de su papá. Se me calló el alma de pena al piso. Jodida es África en los mapas como para que el cromosoma 21 te la juegue también. Un niño amarillo fosforito miraba expectante el cordoncito negro que unía mis 2 oídos. Miraba mi cabecita de pelo 2 trenzas moverse al ritmo de batería y bajo. Tenía cara de “...mmm... mmm..” Le contesté con cara de “... la Venegas lindo, la Venegas... ”. Y como si el pequeñajo amarillo fosforito supiera de lo que estuviera hablando, en un acto sin igual, se arrastró hasta mis rodillas, en lo que fueron los 5 minutos más bellos de mi vida. Fosforito amarillo olía a polvos de talco y leche. A pis y caca. A crema de cacahuetes. Y a banana. Cuando sus dedos se cruzaron con los míos el cordoncito conecta oídos ya estaba dentro de su boca. Julieta nos dio la bienvenida con su “ quisiera detener esta oleada que me lleva ¿a dónde?.. a donde no lo sé..”. La mamá verde fosforito miraba a su hijo amarillo fosforito con tal entusiasmo que aún lo hacía resplandecer más. Busqué mis gafas de sol en el bolsillo lateral de mi pantalón. Pero allí no estaban. Pucha. Me resigné a una noche fosforita de alto voltaje. Mientras Super Zz Pancho se echaba otra de sus cabeZzaditas en el sofá mandarina, la que escribe se quedó mudita cuando el médico de guardia la empujó al cuarto que nadie usa en el ala derecha del hospital. Un cuarto oscuro con 3 sillas haciendo corrillo. La Venegas (en pause) decidió no sentarse. La que escribe secaba a retoques de tocador babas fosforitas en su cuerpo menudo. El médico de guardia se limitó a leer los resultados de la ecografía, de los análisis de sangre y orina. Velozmente. Saltándose cada uno de mis ups! Ai! Puchas y largo etc. El medico “soy fast” en Sudan, me dio bolsita dos asas con cajita 10 pastillas Elifoxin 400. Su recomendación médica en sobre marfil con franqueo pagado. Me llenó mis 2 manos de caramelitos de esos de eucalipto que saben a rallos. Dos toquecitos suaves en la espalada y un fortísimo apretón de manos. Aiiiiii, grité.Al volver a casa, con una pequeña infección y el ovario derecho ovulando, el sol allá en lo alto y unas ganas terribles de café en vaso, la Venegas me recordó algo: “... solo se que quiero estar a tu lado... es ahí donde quiero estar... estar a tu lado... y ahí me quiero quedar...”

23.11.05

de como Super Zz Pancho luchó contra el crimen sin hacerle ascos y posó para la prensa en el día del cumple de Cris.

Era una mañana preciosa en la Bahía de Cádiz.
Gertrudis, 30 años y asalariada, decide dar un paseo por la playa.
Estaba piensa que te piensa en sus cosas...
...larala larara lala larara...
Cuando de sopetón...
... a Gertrudis, a la pobre Gertru, le ataca ni más ni menos que una eXCavadora!!!.
"SocoooooRRo.... ayúdenme... una trompa metálica me ataca!!!"
gritaba Gertru desesperada.
Pero lo que ella no sabía era que un nuevo Superhéroe,
Super Zz Pancho
sobrevolaba la zona por puñetera casualidad.
"¿Es cierto lo que ven mis ojos?" pensó Super Zz Pancho.
"Esta es la oportunidad que andaba buscando!!!" se dijo entre dientes.
"Una damisela en peligro y en la Bahía de Cadiz" gritó.
"Señora, eh, señora, aguante, que voy a bajaaar, si???"
"¿y quien carajo eres tu?" le preguntó Gertrudis.
"Soy Super Zz Pancho, un nuevo superhéeeroe señora" le gritó desde las nubes.
"estupendo majo pero aterriza ya que este trasto me aprieta el moño!!!"
Super Zz Pancho aterrizó y....

...cuando la eXCavadora le trituró las costillas Super Zz Pancho pensó que
ese era definitivamente su fin.
Un nuevo superhéroe muerto en el primer asalto contra el crimen.
Así que aprovechó y se echó una cabezadita .. Zzzzz...
"Despierta subnormal" le gritaba Gertrudis.
....Zzzzz...
"Pero despierta imbécil que te maaaaaatan"

Hubo momentos en los que Super Zz Pancho temió realmente por su vida.
"La lucha contra el crimen es jodidilla", pensó.
"Ahora no puedo dormirme en los laureles", se repetía.
Gertrudis le animaba y cantaba: " de la bahía de Cadiz, no nos moveran... porque
ha nacido un nuevo superhéroe... no nos moveran!!!"
Al oir a Gertru Super Zz Pancho hizo un quiebro, estiró una pierna, frunció el entrecejo
y....

...Super Zz Pancho no podía creérselo!!!!.
Su primera actuación contra al crimen y había vencido!!!
Posó para la prensa encima de la eXCavadora derrotada.
El gritaba: "oooe, oe, oe, oe, ... o, e, ... o, e..."
Hip, hip Hurra!!! se oía. Era la Gertru emocionada.
Y de repente zas! Super Zz Pancho se acordó.
Hoy es el cumpleaños de Cris.
Pucha!
Lau me mata sino hago algo.

Hipsofacto Super Zz Pancho sacó los rotus y pintó en una cartulina.
Escribió: "Feliz Cumple Cris!!!" en un segundo veloz.
Gertrudis se ahuecó el pelo y gritó:
"Feliz 30 cumpleaños Cris!!!!"
Un fotógrafo que estaba atento disparó esta foto.
Es para tí.
FELICIDADES LINDA!

22.11.05

22 de Noviembre del 05 (el dos mil no se dice)

Dicen que si dibujas un círculo sobre las arenas del Sahara en una noche del Plenilunio y decides meterte dentro, desaparecerás. Pero también dicen un montón de tonterías, como que “La cuchara saltarina” es un sorprendente truco sorpresa. Y que si pones una de las cucharitas de tomar el té en un vaso común en pocos segundos la susodicha saltará al vacío.
Y ellos dijeron: “inténtalo Lau” -excesivamente excitados-.
Y ellos gritaron: “la cuchara saltarina es nuestro truco favorito” –excesivamente monotemáticos-
Y yo pues..., yo lo hice.
Y la cuchara saltarina resultó ser un sorprendente truco chasco con público exigente de grandes mocos verdes a los 4 años...
Y dicen las malas lenguas que los vieron al salir del imperio UN . A una blanca de aires alocados y a su compañero Zz Pancho. Y que juntaron sus 2 sombritas cansadas de espaldas al sol. De espaldas al Sahara y sus estúpidos agujeros de refranes baratos. Y que una túnica fatigada talla M, con pantaloncitos miniatura a juego, se espatarró en trozo sombra Zz Pancho. Y que pintó. A 3 colores. Unos pantalones tendidos verdes. Un escupitajo trasero de camión. Un cuerpo límite cintura. Una hormiga hormigón 2 antenas. Una casa coche con sillas...
Ah, sí.
Y también dicen que la blanca de aires alocados quiso meterse en trozo sombra Zz Pancho y desaparecer. Voila!. Pero que la realidad quiso que su parte de culpa y sombra se arrimaran aún más. A el. Al nuevo superhéroe Zz Pancho. Y permanecer así.
Sin
a-b-s-o-l-u-t-a-m-e-n-t-e
nada que decir.
n-a-d-a.

talla M pintaba y Zz Pancho le pasaba los rotus

21.11.05

de como mamalaÜra se enamoró de estos dibujos en un triz.

mamalaÜra_fivethousands

mamalaÜra

hoje_mamalaÜra
Me los mandó Manu. Hizo así. Estiró su dedito y pintó. Pintó para mí.
(de como mamalaÜra se enamoró de justoeso en un triz).

21 de Noviembre del 05 (el dos mil no se dice)

Bote de Nutela vacío
Solo quedó
su cuerpito desnudo
a base de lengÜetazos
y cucharaditas.

20.11.05

20 de Noviembre del 05 (el dos mil no se dice)

Iron & Wine

En el polo opuesto de la calle Middle Agmir, abrieron una tienda con cachivaches oxidados de ruiditos musicales. Si paseas entre sus estantes encontrarás lámparas Aladino sin genio, llaves ábrete sésamo, trocitos de cristal transparente tamaño grande, mediano y pequeño. Si tropiezas en un acto de pavoneo incontrolado con la mismísima pipa shasha dorada y grabada a mano, el dueño, una girafita sin pecas con turbante espiral, te fruncirá el ceño. Disgustado. Pero no gruñirá. Si te descuidas y decides perderte entre sus laberintos de fantasía e historia, encontrarás a la mujer de los pechos enormes sentada en una esterilla roja de plástico roída, contando cuentas de collar. Pero ella no esta a la venta. Sus collares hechos a mano, si. Si optas por respirar, descubrirás que el polvo del último viento del desierto trajo consigo “las 4 plumas” y que permanecerá allí, para siempre, revoloteando juguetón entre las notas “fa” de esas maravillosas cajas musicales made in Japan. Por raro que parezca, dejarás que el turbante sin pecas pise las huellas de tus pasos y que el niño dientes de leche te tire del brazo y sonría de medio lado, con su colgante color caca al cuello. Sonará el teléfono mil veces, te lo aseguro, llamadas para reuniones a las que no, hoy no, desearas asistir. En el polo opuesto de la calle Middle Agmir, abrieron una tienda de cachivaches oxidados de ruiditos musicales. En donde cuelgan del techo rosarios de perlas gigantes, antepasados ingleses en formato foto sepia y algunas velas herradura a las que cortar el hilito de cuerda central. Si la que escribe hubiera permanecido callada y cerrado el negocio de la curiosidad a tiempo, el hombre sin pecas no la hubiese atrapado entre cucharillas de ojalata, teteras y tazas, alfombras voladoras, serpientes disecadas y babuchas transpirables. Si la que escribe hubiera huído a tiempo "Iron&Wine" de The Trapeze no hubiera invadido, como hizo, cada rincón de polvo, cada cachivache oxidado. Sus notas no hubieran enternecido a cada moscón bailón con “fa” made in Japan o a las cuentas del collar que reposaban en ese tobogán canal de unos pechos enormes. Podría haber escapado y no haberles pensando... pero... pero... les pensé... mucho... (ojala tengan esta cancioncita a mano)


“Please, remember me
Happily
By the rosebush laughing
With bruises on my chin
The time when
We counted every black car passing
Your house beneath the hill
And up until
Someone caught us in the kitchen
With maps, a mountain range,A piggy bank
A vision too removed to mention
But
Please, remember me
Fondly
I heard from someone you're still pretty
And then
They went on to say
That the pearly gates
Had some eloquent graffiti
Like 'We'll meet again'
And
'Fuck the man'
And
'Tell my mother not to worry'
And angels with their grayHandshakes
Were always done in such a hurry
And
Please, remember me
At Halloween
Making fools of all the neighbors
Our faces painted white
By midnight
We'd forgotten one another
And when the morning came
I was ashamed
Only now it seems so silly
That season left the world
And then returned
And now you're lit up by the city
So
Please, remember me
Mistakenly
In the window of the tallest tower call
Then pass us by
But much too high
To see the empty road at happy hour
Leave and resonate
Just like the gates
Around the holy kingdom
With words like 'Lost and Found' and 'Don't Look Down'
And 'Someone Save Temptation'
And
Please, remember me
As in the dream
We had as rug-burned babies
Among the fallen trees
And fast asleep
Aside the lions and the ladies
That called you what you like
And even might
Give a gift for your behavior
A fleeting chance to see
A trapeze
Swing as high as any savior
But
Please, remember me
My misery
And how it lost me all I wanted
Those dogs that love the rain
And chasing trains
The colored birds above there running
In circles round the well
And where it spells
On the wall behind St. Peter's
So bright with cinder gray
And spray paint
'Who the hell can see forever?'
And
Please, remember me
Seldomly
In the car behind the carnival
My hand between your knees
You turn from me
And said 'The trapeze act was wonderful
But never meant to last'
The clown that passed
Saw me just come up with anger
When it filled with circus dogs
The parking lot
Had an element of danger
So
Please, remember me
Finally
And all my uphill clawing
My dear
But if i make
The pearly gates
Do my best to make a drawing
Of G-d and Lucifer
A boy and girl
An angel kissin on a sinner
A monkey and a man
A marching band
All around the frightened trapeze swingers
Na-na
Na-na-na
Na-na
Na-na...

19.11.05

19 de Noviembre del 05 (el dos mil no se dice)

Releo “píldoras azules”. Porque ayer en mi insomnio lo terminé. Porque no deseaba terminarlo pero lo hice. Entre un mar de ceniceros y NUTELA. Vuelvo a sus páginas en el atasco del semáforo antipático de African Road. Mi página favorita es la 92, cuando Cati le pregunta a Frederik “¿Por qué me quieres?” y el (maravilloso Frederik), le contesta “porque cuando atraviesas un paso de cebra parece que le haces el amor a la calle entera... y también porque al despertarte por la mañana hueles a cruasán caliente...” y allí dejo de ser Lau in Sudan y ya solo existen viñetas en B/N. Y los niños que viven en la calle y atraviesan la calzada jugándose la vida entran en el tebeo. Y les lleno sus manitas de “píldoras US dolar” que les curen sus huellas. Y el policía que me pide los papeles y me amenaza con el dedo es un rinoceronte grande al que montar a caballo y al que enseño modales en las últimas páginas del tebeo. Y ocurre que el semáforo antipático de African Road me regala minutos de viñetas a mi antojo, donde ya todo es B/N.

18.11.05

18 de Noviembre del 05 (el dos mil no se dice)


El hombre viejo sin el ojo derecho supo al instante que necesitaba su abrazo. Nos separaban 40 pasos y un charquito en el suelo, sin rana a la que besar. Llegué despacito a su encuentro, en un zig-zag vagabundo, como si buscara alguna canica olvidada por el suelo. Cuando sus brazos rodearon mi menudo cuerpo sentí una estela de reactor en mi bello erizado. El hombre viejo sin el ojo derecho me acunó suave en su túnica blanca, regalándome así un abrazo acordado de antemano. Y como si la ciudad despertara de un largo letargo, fue entonces cuando se oyó mi nombre en la distancia, silbidos y gritos, palmadas y voces. Eco. Demasiado Eco. Me estremecí. El hombre viejo sin el ojo derecho me puso, uno a uno, despacito, como quien aprende a tocar castañuelas, sus dedos fuertes en mi espalda. Y respiré. Respiré aliviada. “Protección infantil” , pensé. Y mientras sus dedos fuertes me hacían volver a casa, mi inquietante mirada se colaba entre sus mangas e investigaba lo que ya se avecinaba: gorritos de ganchillo blanco se abalanzaban como a saltitos, sin control policial. Humareda de polvo, botellas coca-cola, una bici destartalada y mi gran amigo Mario.
En fila india “quien da la vez”, fui abrazando cada gorrito de ganchillo blanco, cada bote de coca-cola. Con cada abrazo sentí que perdía algo. Fue tan solo una locura pasajera, un reencuentro con mi pasado. Incluso el Eco pidió su abrazo. Y yo, se lo di.
Levanté la mirada y allí estaba, mi gran amigo Mario, con sus hijos a sus manos, como una solución de continuidad. Su tienda de comestibles, vacía ahora, pasó inadvertida junto con el único árbol autóctono de la zona. Sus cachivaches que tanto me divirtieron en mis horas muertas seguirían allí, colgaditos de esas perchas imperdible de colores carioca. Su mirada, quizás más dura, quizás más humana, fueron unos rayos X que descubrieron lo tocada que volvía a casa. Cuando la humareda de gente hizo que el polvo volviera a echarse la siesta, mi gran amigo Mario sacó de su bolsillo mi regalo.
Se acercó a mí. Pasito ligero. Con su mano izquierda en el bolsillo y su mano derecha ya en mi pelo. Sacó mi regalo. Un regalo precioso. Sin bandeja de plata. Sin lazo rojo. Solo un bote, pero el más lindo de todos. Algo que siempre le pedía: NUTELA.

17.11.05

17 de Noviembre del 05 (el dos mil no se dice)

Una vez en el avión, con la inestable sensación de fatiga y turbulencias, de “píldoras azules” (*) con lágrimas en el WC unisex, el acordeón de sentimientos inexplicables se plegaba de nuevo en un momento que no fue único. Que no fue fugaz.
Una vez sobrevolamos el Mediterráneo para ver desde mi ventana chiquita la bota con tacón del mundo, el acordeón de sentimientos inexplicables abrió sus pliegues y me engulló a bocados estilo piraña. El azafato alicantino de ojos caramelo, sin pizca de asombro, me hizo un guiño, invitándome así a compartir mi hipo en la parte trasera de ese pájaro metálico veloz a la carrera.
En aquel breve instante le tiré al suelo. A mi Superman de tebeo.
Pancho dormía. Zzz. Un poquito tierno.
Recuperé un trozo.
Un trozo de Kryptonita.
Kryptonita amarilla.
Pasé por delante de la mamá sin pendientes, de la gabardina con manchas de jalapeños, de turbantes sin cabeza, de ventanas sin huellas, de cabezas con sueño y de muñecos que guardan babas de bebe. Pasé por delante, digo, descalza como iba y sin hacer mucho ruido, tapando mi ombligo con la servilleta 3 capas de papel. Trozo de cometa escrita a boli. Paracaídas de sentimientos inexplicables. Anti-choque-acordeónico. Kryptoníticamente perfecto.
Ojos caramelo vigilaba expectante la trayectoria de lucecitas de emergencia a mis pies. Sonreía y miraba, como quien mira y sonríe a una blanca de aires alocados con acordeón de sentimientos inexplicables, con una cometa servilleta y píldoras azules con lágrimas en el WC unisex. Mientras curaba mi hipo con sus uñas manicura, ojos caramelo me dio a beber té mientras su séquito de dientes blancos me hablaban. Sus labios eran como dos remos de patera que hacían olas si optaba por sonreír. Olía a ternura, el aire.
Le hablé de Superman y de cómo nada le afectaba. De cómo podía volar, saltar edificios y detener trenes!!! Hablamos de destinos desconocidos y grandes nubarrones en el Polo Norte. Quisimos compartir en ese diminuto espacio de tiempo y esperanza la insistencia de un Superman que aporreaba desde el espacio exterior la ventanilla de cabina. Toc-toc-Toc-toc. Persistente este Superman. El piloto dio a la palanquita del parabrisas sin ápice de pena. fris-fras. Superman rebotó e hizo diana en su trayectoria con algún otro superhéroe impertinente. Apreté fuerte mi trozo de Kryptonita. Kryptonita amarilla.
Minutos más tarde me veía allí, a salvo, en un chill out metálico veloz a la carrera, con ojos caramelo y mi cometa servilleta, sorbiendo té y buscando en su bolsita el regalo acordado, ese por el que lucho hace más de tres años. Un regalo que me lleva lejos. Una vez más. De vuelta.

(*) píldoras azules es un cómic de 190 páginas increíble, en el que Fred explica a Cati por qué la ama de una forma maravillosamente única.